Inhalación de hidrógeno
La forma más especializada de administrar H₂
La inhalación permite incorporar hidrógeno molecular directamente a través de los pulmones mediante una cánula nasal o una mascarilla conectada a un generador específico. Es la vía más profesional y se utiliza principalmente en investigación clínica, hospitales y centros especializados. En Japón ya se utiliza gas de hidrógeno en situaciones médicas complejas, como pacientes tras una parada cardiaca, infarto cerebral o determinadas cirugías. En estos protocolos se emplean concentraciones, caudales y tiempos de administración cuidadosamente controlados. Los equipos utilizados en este contexto suelen ser aparatos de mayor capacidad, con sistemas de control y seguridad específicos. Es más un equipo clínico que a un dispositivo doméstico. En el mercado también existen pequeños generadores portátiles de inhalación o incluso botellas de hidrógeno con cánulas de inhalación, pero no conocemos ninguna que ofrezca una cantidad de hidrógeno realmente suficiente como para compararse con los equipos profesionales. Por eso, a día de hoy, no la recomendamos como opción para uso doméstico.