Cuando entrenamos buscamos mejorar el rendimiento. Pero para conseguirlo hay otra parte igual de importante: recuperarnos del esfuerzo y estar preparados para volver a entrenar.
Por eso, en los últimos años el hidrógeno molecular (H₂) ha empezado a despertar interés dentro de la investigación deportiva. Diferentes estudios han analizado si beber agua hidrogenada puede influir en aspectos como la acumulación de lactato, la fatiga durante esfuerzos repetidos, la recuperación de la función muscular o el dolor después de entrenamientos exigentes.
Y los resultados obtenidos en algunos ensayos son especialmente interesantes.
Se han realizado investigaciones en futbolistas profesionales, ciclistas, corredores, nadadores de élite y personas entrenadas en fuerza, encontrando mejoras en determinadas variables relacionadas con la fatiga, el lactato, la resistencia muscular y la recuperación.
Entonces, ¿qué sabemos realmente sobre el agua hidrogenada y la recuperación deportiva?
¿Por qué se estudia el hidrógeno molecular en el deporte?

Durante el ejercicio nuestro organismo aumenta enormemente su demanda energética.
Los músculos consumen más oxígeno, utilizan diferentes vías metabólicas para producir energía y aumenta también la formación de especies reactivas de oxígeno y nitrógeno.
Esto forma parte de la respuesta normal al ejercicio.
De hecho, determinadas especies reactivas participan en los procesos de señalización que permiten al músculo adaptarse al entrenamiento.
Sin embargo, después de esfuerzos especialmente intensos o repetidos pueden producirse alteraciones temporales relacionadas con la fatiga, la función muscular, el equilibrio redox y la respuesta inflamatoria.
Aquí es donde aparece el interés por el hidrógeno molecular (H₂).
El H₂ se está investigando por su capacidad para modular diferentes procesos celulares relacionados con el equilibrio oxidativo y la inflamación, lo que ha llevado a estudiar su posible aplicación en el ejercicio físico y, especialmente, en la recuperación posterior.
→ Para entender mejor esta parte puedes leer nuestra guía sobre radicales libres y estrés oxidativo.
Pero los mecanismos teóricos no son suficientes.
Lo realmente interesante es comprobar qué ocurre cuando el agua hidrogenada se prueba directamente en personas que entrenan.
Agua hidrogenada y lactato durante el ejercicio

Uno de los efectos que más veces aparece en la investigación deportiva sobre agua hidrogenada es su posible influencia sobre la respuesta del lactato durante esfuerzos intensos.
Uno de los primeros estudios se publicó en 2012.
Investigadores japoneses realizaron un ensayo piloto con 10 futbolistas que bebieron agua rica en hidrógeno o placebo antes de realizar ejercicio en bicicleta seguido de extensiones máximas de rodilla.
Después del ejercicio, los investigadores observaron que quienes habían bebido agua hidrogenada presentaban niveles inferiores de lactato en sangre y una menor disminución de la función muscular durante las contracciones repetidas.
El estudio era pequeño, pero abrió una línea de investigación que posteriormente ha seguido produciendo resultados interesantes.
En otro ensayo publicado años después se observaron también menores concentraciones de lactato en las intensidades más altas del ejercicio, además de una reducción de la percepción del esfuerzo en determinados momentos del protocolo.
Y algo similar volvió a observarse durante entrenamiento de fuerza.
Los participantes realizaron una sesión exigente después de consumir agua hidrogenada o placebo. Durante el entrenamiento, el lactato fue aproximadamente 5,3 frente a 6,5 mmol/L, y justo después del ejercicio 5,1 frente a 6,3 mmol/L, respectivamente.
Además, 24 horas después, la percepción de dolor muscular fue significativamente menor en la condición con agua hidrogenada.
¿Significa esto que el agua hidrogenada “elimina el ácido láctico”?
No.
Y es importante hacer esta distinción.
El lactato no es simplemente un residuo perjudicial que tengamos que eliminar. Es una molécula que participa activamente en el metabolismo energético y puede ser reutilizada por diferentes tejidos como fuente de energía.
Tampoco es el responsable directo de las conocidas agujetas o dolor muscular de aparición tardía (DOMS).
Por eso, cuando los estudios encuentran cambios en lactato, dolor muscular o rendimiento debemos interpretar cada variable por separado.
Lo interesante es que varios ensayos han observado una respuesta del lactato diferente después del consumo de H₂, algo que también aparece cuando agrupamos los resultados de varios estudios.
Un metaanálisis publicado en 2023 reunió 17 publicaciones, 19 estudios y 402 participantes. El análisis conjunto encontró un efecto pequeño pero estadísticamente significativo tanto sobre el lactato sanguíneo como sobre la percepción de fatiga.
Fatiga: cuando el objetivo es mantener el rendimiento

Para muchos deportistas, el problema no es realizar un esfuerzo máximo una sola vez.
El verdadero desafío aparece cuando hay que repetirlo.
Un futbolista puede realizar decenas de aceleraciones durante un partido. Un ciclista debe responder a diferentes cambios de ritmo. En deportes como Hyrox o CrossFit se combinan sucesivamente carreras, ejercicios de fuerza y esfuerzos de alta intensidad.
Por eso resulta especialmente interesante un estudio publicado en 2022 con 16 futbolistas profesionales.
Los jugadores realizaron 15 sprints de 30 metros separados únicamente por 20 segundos de recuperación.
A medida que se acumulaba la fatiga, los jugadores que habían consumido agua hidrogenada consiguieron mantener mejor su rendimiento en varios de los últimos sprints que cuando habían tomado placebo.
La diferencia no apareció tanto al principio como cuando el esfuerzo empezaba a acumularse.
Y esto conecta con otro ensayo realizado en ciclistas entrenados.
Después de dos semanas de consumo de agua rica en hidrógeno, los investigadores observaron un mejor mantenimiento del pico de potencia durante determinados sprints realizados al final de una sesión prolongada de ejercicio intermitente.
No estamos hablando, por tanto, de un estimulante que produzca una sensación inmediata de energía.
Lo que se está investigando es algo diferente:
si el hidrógeno molecular puede ayudar a limitar la caída del rendimiento cuando la fatiga empieza a acumularse.
Agua hidrogenada y resistencia muscular
La investigación más reciente también está analizando qué ocurre durante el entrenamiento de fuerza.
Un estudio publicado en 2024 evaluó a personas entrenadas que consumieron agua rica en hidrógeno durante ocho días antes de realizar una sesión exigente de ejercicio.
Los participantes consiguieron realizar más repeticiones y producir una mayor cantidad total de trabajo, y los autores concluyeron que el protocolo había mejorado la resistencia muscular durante el ejercicio.
Este tipo de resultado es especialmente interesante para deportes y entrenamientos donde el objetivo no es únicamente producir mucha fuerza una vez, sino seguir produciéndola a medida que avanza la sesión.
Recuperación muscular después de entrenamientos exigentes
Pero probablemente una de las áreas más interesantes de la investigación sea lo que ocurre después del entrenamiento.
En 2024 se publicó un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo con nadadores con aletas de élite.
El protocolo era especialmente exigente: los deportistas realizaron dos sesiones intensas de entrenamiento en el mismo día.
Los investigadores analizaron posteriormente diferentes indicadores relacionados con la recuperación.
Doce horas después de la segunda sesión, el grupo que había consumido agua hidrogenada presentó:
- menor actividad de creatina quinasa (CK), utilizada como marcador indirecto de daño muscular;
- menor percepción de dolor muscular;
- y mejor recuperación del salto vertical.
La CK fue aproximadamente de 156 frente a 190 U/L, mientras que el dolor muscular fue de 34 frente a 42 mm en una escala visual de 100 mm. La altura del salto también fue ligeramente superior con agua hidrogenada.
Los autores concluyeron que cuatro días de suplementación con agua rica en H₂ constituían una estrategia prometedora para favorecer la recuperación muscular después de dos sesiones exigentes realizadas durante una misma jornada.
Y en 2025 apareció otro estudio especialmente interesante porque se realizó con 22 deportistas femeninas de élite, pertenecientes a disciplinas como balonmano y skeleton.
El ensayo encontró cambios favorables relacionados con daño muscular y resistencia de potencia después del consumo de agua rica en hidrógeno.
Aunque todavía necesitamos estudios más amplios, estos resultados refuerzan una idea interesante:
el posible papel del agua hidrogenada podría ser especialmente relevante cuando el organismo necesita recuperarse de cargas deportivas elevadas y volver a rendir.
¿Puede el agua hidrogenada mejorar también el rendimiento deportivo?

Algunos estudios han encontrado que sí, al menos en determinadas situaciones.
Además de los resultados observados en fuerza y sprints repetidos, un estudio publicado en 2026 analizó el efecto del agua hidrogenada en nadadores con aletas de nivel nacional.
Después del protocolo de consumo, el rendimiento en una prueba de 400 metros mejoró aproximadamente un 0,6 % respecto al placebo.
En deporte competitivo, donde las diferencias entre posiciones pueden medirse en décimas o centésimas de segundo, incluso cambios pequeños pueden resultar interesantes.
Pero probablemente sea más correcto hablar de determinados tipos de rendimiento que de “mejorar el rendimiento deportivo” en general.
Hasta ahora, las señales más interesantes aparecen especialmente en:
- mantenimiento de la potencia;
- esfuerzos repetidos;
- resistencia muscular;
- respuesta del lactato;
- percepción de fatiga;
- dolor muscular;
- recuperación de la función muscular después de esfuerzos exigentes.
Entonces, ¿qué beneficios del agua hidrogenada parecen más interesantes para un deportista?
Si reunimos lo observado en los estudios humanos realizados hasta ahora, podemos distinguir varias áreas especialmente prometedoras.
Menor fatiga
El metaanálisis de 2023 encontró evidencia moderada de que el hidrógeno molecular puede reducir la percepción de fatiga, y diferentes ensayos han encontrado un mejor mantenimiento del rendimiento durante esfuerzos repetidos.
Mejor respuesta al ejercicio intenso
Varios estudios han observado menores concentraciones de lactato durante o después de determinados protocolos de ejercicio intenso.
Mantenimiento de la potencia y resistencia muscular
Se han observado mejoras en sprints repetidos, mantenimiento del pico de potencia y cantidad total de trabajo realizado durante entrenamiento de fuerza.
Recuperación muscular
En deportistas sometidos a cargas intensas se han encontrado resultados favorables en dolor muscular, CK y recuperación de la función muscular.
No significa que todos los deportistas vayan a experimentar todos estos efectos.
Significa que estas son actualmente las áreas donde la investigación deportiva sobre agua hidrogenada está mostrando algunos de sus resultados más interesantes.
¿Qué aspectos todavía necesitan más investigación?
No todas las variables deportivas presentan actualmente el mismo nivel de evidencia.
Mientras que los resultados relacionados con fatiga, lactato, esfuerzos repetidos y determinados indicadores de recuperación muscular son prometedores, los estudios sobre aumento del VO₂max o capacidad aeróbica máxima no han mostrado hasta ahora resultados consistentes.
De hecho, el metaanálisis de 2023 encontró un efecto significativo sobre lactato y percepción de fatiga, pero no sobre VO₂max.
Esto puede indicar que el interés del H₂ en deporte no está necesariamente en aumentar la capacidad aeróbica máxima del organismo, sino en cómo responde a esfuerzos exigentes, cómo gestiona la fatiga y cómo se recupera después de ellos.
Además, muchos ensayos todavía cuentan con muestras relativamente pequeñas y utilizan protocolos diferentes de concentración, cantidad y duración.
Por eso la evidencia continúa desarrollándose y todavía no existe una pauta universal de consumo de agua hidrogenada específicamente para deportistas.
Recuperarse para volver a rendir
Entrenar bien no consiste únicamente en acumular sesiones.
El estímulo del entrenamiento necesita ir acompañado de recuperación.
Dormir suficientemente, mantener una alimentación adecuada, hidratarse correctamente y planificar las cargas siguen siendo pilares fundamentales para cualquier deportista.
El agua hidrogenada no sustituye ninguno de ellos.
Pero los estudios realizados durante los últimos años sugieren que el hidrógeno molecular puede convertirse en una herramienta complementaria especialmente interesante alrededor del entrenamiento, con investigaciones que han observado efectos sobre fatiga, respuesta del lactato, resistencia muscular y recuperación después de esfuerzos exigentes.
Y quizá ahí se encuentre precisamente su mayor interés deportivo:
no en prometer que un vaso de agua te hará automáticamente correr más rápido, sino en investigar cómo puede ayudar al organismo a afrontar el esfuerzo y estar preparado para volver a rendir.
La concentración de H₂ también importa
Cuando hablamos de los estudios sobre agua hidrogenada hay algo que no debemos olvidar: lo que se está investigando no es simplemente “agua especial”, sino agua que contiene una determinada cantidad de hidrógeno molecular disuelto.
Por eso, al elegir una botella generadora, tiene sentido comprobar que la concentración de H₂ haya sido realmente medida y no dependa únicamente de la cifra anunciada por el fabricante.
En el caso de maquina de agua hidrogenada UVEPEM, fue analizada por H₂ Analytics mediante cromatografía de gases. El ensayo registró una concentración media de 6,61 ppm de hidrógeno molecular en el ciclo de 10 minutos bajo las condiciones especificadas en el informe.
Esto no significa que una mayor concentración garantice automáticamente mejores resultados deportivos —la investigación todavía no permite establecer esa equivalencia—, pero sí permite conocer cuánto H₂ contiene realmente el agua que estamos produciendo.
→ Puedes leer aquí cómo se mide la concentración y qué significa el análisis de H₂ Analytics.
Fuentes científicas
- Aoki K. et al. (2012). Pilot study: Effects of drinking hydrogen-rich water on muscle fatigue caused by acute exercise in elite athletes. Medical Gas Research.
- Da Ponte A. et al. (2018). Effects of hydrogen rich water on prolonged intermittent exercise. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness.
- Botek M. et al. (2019). Hydrogen Rich Water Improved Ventilatory, Perceptual and Lactate Responses to Exercise. International Journal of Sports Medicine.
- Botek M. et al. (2022). Hydrogen Rich Water Consumption Positively Affects Muscle Performance, Lactate Response, and Alleviates Delayed Onset of Muscle Soreness After Resistance Training. Journal of Strength and Conditioning Research.
- Botek M. et al. (2022). Molecular Hydrogen Mitigates Performance Decrement during Repeated Sprints in Professional Soccer Players. Nutrients.
- Zhou K. et al. (2023). Effects of molecular hydrogen supplementation on fatigue and aerobic capacity in healthy adults: a systematic review and meta-analysis. Frontiers in Nutrition.
- Sládečková B. et al. (2024). Hydrogen-rich water supplementation promotes muscle recovery after two strenuous training sessions performed on the same day in elite fin swimmers. Frontiers in Physiology.
- Zhou K. et al. (2024). Effects of 8 days intake of hydrogen-rich water on muscular endurance performance and recovery. Frontiers in Physiology.
- Ogannisyan M. et al. (2025). Hydrogen-Rich Water Decreases Muscle Damage and Improves Power Endurance in Elite Athletes.
- Sládečková B. et al. (2026). Hydrogen-Rich Water as a Performance-Enhancing Aid in National-Level Finswimmers.
Nota: este contenido tiene finalidad divulgativa. Los resultados descritos corresponden a estudios científicos concretos y no garantizan que todas las personas experimenten los mismos efectos. La investigación sobre hidrógeno molecular y deporte continúa evolucionando.
