El agua hidrogenada es agua convencional que contiene hidrógeno molecular (H₂) disuelto. A diferencia del agua con gas, donde se añade dióxido de carbono (CO₂), en este caso el gas disuelto es hidrógeno molecular.
En los últimos años ha despertado un creciente interés por los posibles efectos antioxidantes y biológicos del hidrógeno molecular, que se están investigando en diferentes ámbitos. La literatura científica incluye estudios experimentales, estudios en animales y ensayos en humanos, aunque la evidencia clínica todavía está en desarrollo y existen diferencias importantes entre protocolos, concentraciones y poblaciones estudiadas.
Este interés ha llevado a que cada vez más personas se pregunten cómo hacer agua hidrogenada en casa y qué métodos existen para incorporar H₂ al agua de forma práctica y segura.
Actualmente existen varias formas de hacerlo, desde botellas, jarras y máquinas generadoras de agua hidrogenada hasta tabletas o sistemas basados en magnesio. A continuación veremos cómo funciona cada método, sus principales diferencias y qué conviene tener en cuenta antes de elegir uno.
¿Qué significa realmente hidrogenar el agua?
Antes de ver los diferentes métodos conviene aclarar un concepto importante.
Hidrogenar agua no significa transformar químicamente el H₂O ni añadirle más átomos de hidrógeno. El objetivo es conseguir que una determinada cantidad de hidrógeno molecular en forma de H₂ quede disuelta en el agua.
El H₂ es un gas incoloro, inodoro y extremadamente ligero. Para obtener agua hidrogenada es necesario, por tanto:
- generar o introducir hidrógeno molecular;
- conseguir que parte de ese H₂ se disuelva en el agua;
- conservarlo el tiempo suficiente hasta su consumo.
Existen diferentes tecnologías para conseguirlo. En la literatura científica se han utilizado, entre otros métodos, la disolución de H₂ bajo presión, la electrólisis del agua y las reacciones de determinados compuestos de magnesio con el agua.
Para uso doméstico, los métodos más habituales pueden agruparse en tres grandes categorías.
1. Generadores de agua hidrogenada: botellas, jarras y máquinas
Actualmente es uno de los métodos más prácticos para hacer agua hidrogenada en casa de forma repetida.
Estos dispositivos producen hidrógeno molecular mediante un proceso electroquímico y favorecen que ese H₂ quede disuelto en el agua.
Aunque el formato puede cambiar mucho, encontramos principalmente tres tipos:
Botellas de agua hidrogenada

Son generadores compactos entre 200 ml y 500 ml diseñados para preparar pequeñas cantidades de agua cada vez.
Normalmente incorporan un sistema de electrólisis en la base de la botella. En los equipos que utilizan tecnología PEM/SPE, una membrana de intercambio de protones participa en la separación del proceso electroquímico, permitiendo generar hidrógeno molecular destinado a disolverse en el agua y separar otros gases generados durante la electrólisis.
Su principal ventaja es la combinación de portabilidad, rapidez y reutilización. Además, suelen ser las que pueden alcanzar concentraciones de hidrógeno más altas en volúmenes pequeños. Se llena la botella con el agua adecuada, se inicia un ciclo y, tras unos minutos, se obtiene agua con H₂ disuelto.
Si estás valorando este formato, en nuestra guía para elegir la mejor botella de agua hidrogenada en 2026 explicamos qué conviene comprobar antes de comprar: concentración verificada, tecnología PEM, membrana, electrodos, materiales, limpieza y garantía.
Jarras de agua hidrogenada

El principio puede ser similar al de una botella, pero el recipiente tiene una capacidad mayor.
Su principal ventaja es poder preparar más cantidad de agua en un solo ciclo, algo práctico para varias personas o para uso doméstico. Como contrapartida, al trabajar con un mayor volumen, algunos modelos pueden alcanzar concentraciones de H₂ inferiores a las de generadores diseñados para volúmenes pequeños, por lo que conviene comprobar las especificaciones y mediciones de cada equipo.
Además, suelen ser menos portátiles y están pensadas principalmente para utilizarse en casa.
Máquinas o generadores de agua hidrogenada

También existen aparatos de sobremesa y sistemas que pueden conectarse directamente a una fuente de agua.
Su principal ventaja es la comodidad y la capacidad de producir mayores volúmenes, por lo que pueden resultar interesantes para un consumo frecuente en casa. Sin embargo, son equipos más grandes, menos portátiles y la concentración de hidrógeno obtenida varía mucho según la tecnología utilizada.
Dentro de esta categoría encontramos sistemas muy diferentes: algunos producen exclusivamente agua rica en hidrógeno, mientras que otros combinan electrólisis, filtración, modificación del pH u otras funciones.
Aquí es especialmente importante no confundir conceptos: una máquina que produce agua alcalina no necesariamente produce una concentración relevante de hidrógeno molecular.
El pH y la concentración de H₂ son parámetros diferentes.
2. Tabletas para producir agua hidrogenada

Otra forma de preparar agua hidrogenada consiste en utilizar tabletas diseñadas específicamente para liberar H₂ al entrar en contacto con el agua.
Muchas utilizan magnesio metálico junto con ácidos orgánicos u otros componentes que facilitan la reacción.
Este sistema no es simplemente una estrategia comercial. Las tabletas generadoras de H₂ se han utilizado también en estudios científicos con humanos para preparar agua rica en hidrógeno.
El procedimiento suele ser sencillo: se introduce una tableta en una cantidad determinada de agua, comienza la reacción y se genera hidrógeno molecular.
¿Qué ventajas tienen las tabletas?
Son pequeñas, fáciles de transportar y no necesitan electricidad ni un aparato específico.
Por eso pueden resultar especialmente prácticas para viajes o consumo ocasional.
Su principal diferencia respecto a una botella o máquina es que son consumibles: cada preparación requiere utilizar una nueva tableta.
Además, la composición, cantidad de magnesio, velocidad de reacción y concentración final de H₂ pueden variar considerablemente entre fabricantes. Por ello conviene seguir exactamente las instrucciones de cada producto.
3. Sticks y sistemas basados en magnesio

Existe una tercera forma de producir hidrógeno molecular mediante la reacción del magnesio metálico con el agua.
De forma simplificada, la reacción puede expresarse así:
Mg + 2 H₂O → Mg(OH)₂ + H₂
Es decir, la reacción genera hidrógeno molecular y también hidróxido de magnesio.
Este método tiene antecedentes en investigación científica. Por ejemplo, algunos ensayos han preparado agua rica en hidrógeno colocando dispositivos con magnesio metálico de alta pureza dentro de recipientes de agua cerrados.
A diferencia de las tabletas efervescentes, algunos sistemas utilizan el magnesio dentro de un stick, cápsula o recipiente diseñado para mantenerlo en contacto con el agua durante un periodo determinado.
El proceso suele ser más lento que el de una botella eléctrica y el resultado depende del diseño del producto, el tiempo de contacto y las condiciones del agua.
Esto no significa que sea recomendable introducir cualquier trozo de magnesio o metal en el agua de bebida. La pureza y composición del material, las posibles aleaciones y el diseño del dispositivo importan cuando el agua va a destinarse al consumo.
¿Qué método es mejor para hacer agua hidrogenada en casa?
No existe un único método adecuado para todas las situaciones.
Botella generadora
Reutilizable: Sí · Portabilidad: Muy alta · Preparación: Minutos · Uso: Diario individual
Jarra generadora
Reutilizable: Sí · Portabilidad: Media · Preparación: Minutos · Uso: Hogar / mayor volumen
Máquina de sobremesa
Reutilizable: Sí · Portabilidad: Baja · Preparación: Según el sistema · Uso: Frecuente en casa
Tabletas de hidrógeno
Reutilizable: No · Portabilidad: Muy alta · Preparación: Minutos · Uso: Viajes / uso ocasional
Stick de magnesio
Reutilizable: Depende del producto · Portabilidad: Alta · Preparación: Generalmente más lenta · Uso: Doméstico o portátil
Cada sistema tiene ventajas y limitaciones, por lo que conviene elegirlo según el uso que se le vaya a dar.
Para alguien que quiere preparar agua hidrogenada de forma habitual, un generador reutilizable suele ser la opción más cómoda.
Las tabletas, en cambio, pueden resultar especialmente prácticas cuando se viaja o se quiere producir H₂ sin llevar un dispositivo eléctrico.
Las jarras y máquinas domésticas tienen más sentido cuando se busca preparar un volumen mayor de agua.
Pero independientemente del formato, existe un criterio especialmente importante: comprobar cuánto hidrógeno molecular produce realmente el sistema.
Esa concentración suele expresarse en PPM o PPB. En nuestra guía sobre qué significan los PPM y PPB en el agua hidrogenada explicamos cómo interpretar esas cifras y por qué también importa el volumen de agu
¿Se puede hacer agua hidrogenada mediante electrólisis casera?
Desde un punto de vista químico, la electrólisis puede utilizarse para generar hidrógeno.
Eso no significa que sea recomendable construir un dispositivo improvisado y utilizar el agua resultante para beber.
En una celda electroquímica intervienen varios factores: los materiales de los electrodos, la composición del agua, la corriente utilizada, la separación entre las reacciones que tienen lugar en cada electrodo y los posibles subproductos.
Los generadores destinados al consumo de agua utilizan materiales y diseños específicos precisamente para controlar este proceso.
Por ello, no recomendamos realizar electrólisis casera con electrodos, baterías o fuentes de alimentación improvisadas para producir agua destinada al consumo.
Comprar dos electrodos y observar burbujas tampoco permite saber si se ha obtenido agua hidrogenada de calidad ni qué concentración de H₂ existe en ella.
Métodos que NO convierten el agua en agua hidrogenada
Internet está lleno de métodos caseros para supuestamente “hidrogenar” agua. Algunos confunden conceptos completamente diferentes.
Añadir bicarbonato
Añadir bicarbonato sódico puede modificar la composición y el pH del agua, pero no equivale a introducir hidrógeno molecular H₂ disuelto.
Hervir el agua
Hervir agua tampoco genera hidrógeno molecular.
De hecho, calentar agua favorece la pérdida de muchos gases que se encuentran disueltos en ella.
Convertir el agua en alcalina
Agua alcalina y agua hidrogenada no son sinónimos.
Un agua puede tener un pH alcalino y contener muy poco H₂, y también es posible producir agua rica en hidrógeno con un pH cercano a neutro.
De hecho, investigaciones sobre agua electrolizada han ayudado precisamente a distinguir los posibles efectos del H₂ de los derivados simplemente de un pH alcalino.
Agitar o remover el agua
Remover el agua con una cuchara, agitarla o crear un remolino no genera por sí mismo nuevas moléculas de H₂.
Para obtener agua hidrogenada debe existir una fuente real de hidrógeno molecular.
Añadir agua oxigenada
Tampoco debe confundirse el hidrógeno molecular con el peróxido de hidrógeno.
El H₂ es hidrógeno molecular.
El H₂O₂ es peróxido de hidrógeno, conocido habitualmente como agua oxigenada.
Son sustancias completamente diferentes y añadir agua oxigenada al agua no es un método para preparar agua hidrogenada para beber.
¿Cuál es la forma más práctica de hacer agua hidrogenada en casa?
Para un consumo habitual, las botellas, jarras y máquinas generadoras permiten producir agua hidrogenada de forma reutilizable. Las tabletas pueden ser más cómodas para usos puntuales o viajes.
Más que elegir únicamente por el formato, conviene comprobar qué tecnología utiliza el producto, qué concentración de H₂ consigue y si existen mediciones que respalden las cifras anunciadas.
En resumen
Para hacer agua hidrogenada es necesario conseguir que hidrógeno molecular H₂ quede disuelto en el agua.
En casa existen tres formas principales de conseguirlo:
- generadores eléctricos, entre los que encontramos botellas, jarras y máquinas;
- tabletas generadoras de H₂;
- sistemas diseñados para producir hidrógeno mediante magnesio.
Métodos como añadir bicarbonato, hervir el agua, alcalinizarla o simplemente removerla no producen por sí mismos agua rica en hidrógeno molecular.
Y, sea cual sea el sistema utilizado, lo verdaderamente importante no es que aparezcan muchas burbujas o que el agua tenga un determinado pH, sino la cantidad real de H₂ que permanece disuelta en ella.
Fuentes y estudios citados
-
Johnsen H.M. et al. (2023). Molecular Hydrogen Therapy—A Review on Clinical Studies and Outcomes.
La revisión describe distintas formas utilizadas para administrar o generar hidrógeno molecular, incluyendo agua producida por electrólisis y tabletas de magnesio que liberan H₂ al reaccionar con el agua. También recoge que el agua rica en hidrógeno es una de las formas habituales de administración oral estudiadas.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38067515/ -
Nakao A. et al. (2010). Effectiveness of hydrogen rich water on antioxidant status of subjects with potential metabolic syndrome—an open label pilot study.
Este estudio utilizó un stick portátil de magnesio para preparar el agua rica en hidrógeno consumida por los participantes, por lo que es una buena referencia para demostrar que este método existe y se ha empleado en investigación.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20216947/
